domingo, 19 de noviembre de 2017

HASTA CUÁNDO ESTA ESTABILIDAD

Después de estos dos meses de otoño secos, muy secos, parece ser  que puede haber un cambio hacia la inestabilidad, la cual puede ser más o menos generalizada.  Los modelos de predicción a medio-largo plazo, no se ponen muy de acuerdo. Los que apuntan a ese cambio en la circulación atmosférica lo dan a partir de los días 24 y 25 de noviembre, la próxima semana. ¿Podría acabar la monotonía meteorológica? Hay muchas posibilidades de que así sea. El campo, ríos y acuíferos, los embalses, las ciudades, la naturaleza (flora y fauna) y evidentemente el ser humano, también lo necesitan.
Llevamos casi dos años de sequía,  estamos inmersos en un ciclo climatológico seco, algo a lo que en el mundo mediterráneo estamos más que acostumbrados, las sequías en en la cuenca mediterránea son recurrentes, no tanto o más bien nada, en el cantábrico.
Vamos a ver cómo acaba esto.
Enlace para seguir la evolución de la atmósfera la semana que viene.
https://www.tiempo.com/modelos/es-europa-gfs-1.htm

sábado, 18 de noviembre de 2017

ESTE CURSO DE NUEVO EL IES BEATRIU CIVERA SE VA A LOS PIRINEOS

Sí, otra vez,  otro año y otro curso, y ya serán seis consecutivas las veces que algunos profesores y los alumnos del Beatriu Civera, nos vamos a los Pirineos. Nos iremos el próximo 20 de marzo (después de la resaca fallera) y regresaremos el 24.  También este año hemos elegido Benasque y su Valle. Cuatro días en los cuales intentaremos que nuestros alumnos conozcan "in situ"  cómo es un paisaje de alta montaña invernal, que estén en contacto directo con la naturaleza y que convivan unos días entre ellos mismos y con nosotros,  los profes. También intentaremos que dejen de lado, al menos por unos días,  los pesados móviles, las  tablets, ordenadores y demás.
Sacaremos las aulas a la naturaleza, observaremos el relieve pirenaico, su vegetación, sentiremos su clima en nuestra piel y en nuestras sensaciones  y pasearemos por rincones nevados únicos y  espectaculares. En resumidas cuentas, estudiaremos Geografía, sin libros, pero con mucho mucho entusiamo.
También en esta ocasión nos acompañarán nuestros guías favoritos, Ojos Pirenaicos, con David al frente, entrañable David.
En este blog iré colgando información al respecto.
De momento os dejo un par de fotografías del Valle después de una buena y hermosa nevada.




sábado, 8 de julio de 2017

EL VALLE DE BENASQUE: UN ESPACIO GEOGRÁFICO SIN IGUAL. PRIMERA PARTE.

Después de pasar la población de Campo, nos adentramos en el Congosto de Ventamillo, o el precongosto que digo yo, porque realmente el verdadero Congosto comienza después de Seira. Son unos 15 km de angostura y estrechez de la carretera, que sobrecoge por primera vez al que lo pasa, pero incluso a los que lo atravesamos unas cuantas veces todos los años, nos sigue impactando. Las paredes verticales se elevan hacia los cielos en una rectitud  sobrecogedora, incluso si uno fija la vista, en algún momento parece que se junten. Es muy probable que este congosto comenzase a abrirse a principios del Holoceno, con el cambio climático y con el gran deshielo del glaciar que cubría todo el Valle, desde las altas cumbres de la Madaleta y  el Aneto, hasta El Run.
Podríamos decir que este Congosto,  es la antesala al Valle de Benasque, una especie de preparatorio para lo que viene después. Y digo preparatorio porque una vez pasado el pueblo de El Run, nos aparece el Valle con un punto de referencia muy claro: el majestuoso pico Gallinero. El Gallinero hace función de vigía del Valle, te pide las credenciales para poder pasar, te vigilará y observará durante los primeros kilómetros. Tambien cumple su papel la Sierra de Chia. Ésta, en la margen occidental observa a todo el que se adentra al Valle y le sigue de sur a norte unos cuantos kilometros. El pequeño pueblo de Chía se encuentra en lo que en geomorfología se denomina "Valle colgado", es decir, un pequeño valle glaciar  sin conexion sobre el valle principal.
La imagen que nos encontramos cuando se abre ante nosotros el Valle, es totalmente diferente a lo que habíamos visto hasta entonces. De la estrechez del Congosto, pasamos a una amplitud de un par de kilómetros  cuando dejamos a nuestra derecha Castejón de Sos. No es difícil pensar que esa amplitud comentada se debe a algún hecho geográfico. En este caso el  modelado glacial ha hecho un buen trabajo. La última glaciación (comentada anteriromente, la última del Pleistoceno), hizo una labor en el Valle (como en el resto del Pirineo) tan importante que las formas del relieve actual son casi como un libro abierto, las cuales nos explican las circunstancias geomorfológicas y climáticas que hicieron posible este paisaje.
Una carretera llana y rectilínea nos lleva, una vez pasado Castejón,  hasta Villanova. Este tramo es de unos 5 km., y en él podremos observar a derecha e izquierda, una gran cantidad de prados en el fondo del Valle. Prados que sirven para alimentar a la aún existente ganadería bovina y que continúa teniendo cierto peso en Benasque. Los prados están limitados por líneas de chopos que se elevan hasta rozar los  cielos y hacen a su vez de frontera entre los unos y los otros, y también de refugio para los innumerables pajarillos que vuelan por estas tierras y nos dan imágenes bucólicas que nos recuerdan a los cuadros románticos de Constable. 
Si bien Castejón se encuentra en la misma carretera que lleva al Valle de Castanesa y al de Arán,  Villanova, el antiguo núcleo, lo encontramos algo más elevado. Seguramente las avenidas y desbordamientos recurrentes del Ésera llevaron a que los primeros habitantes de la comarca, elevaran la construcción de estos pueblos para salvaguardarlos de posibles  inundaciomes. Las nuevas construcciones sí que están junto a la carretera y también más cerca del río.  En junio de 2013, las fuertes tormentas que se desarrollaron aquí en el Valle (también en Arán) ocasionaron importantes desperfectos, pero en los pueblos que se encuentran más elevados y por tanto más  alejados del río, no hubo ningún problema.
Frente a Villanova, en la margen izquierda del río Ésera,  encontramos la población de Sesué,  casi sumergida entre los frondosos bosques de robles, hayas y abedules. Por cierto, también en las faldas de la Sierra de Chía,  podemos encontrar un inmenso bosque de abedules que cubre todas las laderas de esta sierra, además conecta prácticamente sin ningún claro, con el bosque de Sahún.  Interesante  también comentar que en la parte más sureña de la Sierra de Chía, las laderas que miran al este, y que están cubiertas por canchales,  se están recubriendo de bosque. Cada año, la cobertura boscosa aumenta en extensión. 
Después de Villanova, y en tan sólo 2 ó 3 kilómetros aparece la población de Sahún, donde también su núcleo originario, se encuentra elevado casi sobre un promontorio. Siguiendo el  curso del Ésera por la misma carretera nos encontramos enseguida con Eriste y el lago del mismo nombre. El paisaje que aparece ante nosotros es sencillamente bellísimo. Esta vez el guardián y dominante de toda esta parte del Valle, es el pico Cerler. Casi  con forma de prisma, una pirámide natural, que se alza a más de 2.400 m. 
Eriste, sigue manteniendo el sabor de pueblo pirenaico, aunque se han construido algunas edificaciones modernas o reformado otras más antiguas, mantiene, como decíamos, una tipologia de callejuelas estrechas y sin orden. Similar a los mismos entramados de calles de Villanova o Sahún.  Frente al pueblo, aparcece el lago de Eriste, artificial, claro está, pero la fotografía que nos brinda también se presta a la contemplación. Por los alrededores del lago se pueden dar relajantes paseos, tanto en verano como en invierno. Casi todos los inviernos el lago suele helarse, en muchas ocasiones en su totalidad. Hay que decir al respecto que de todo el Valle, la población más fría es Cerler, pero la segunda es Eriste. Este hecho se debe, seguramente, a que cuando tenemos anticiclones térmicos y potentes invernales, la inversión térmica hace que las temperaturas en esta parte del Valle se desplomen de forma que, los -15°C sean casi una constante en estas  circunstancias meteorológicas. 
Las faldas de las montañas de esta parte del Valle, las que miran al N y NO, también están cubiertas por unos frondosos bosques: La Selva de Conques y algo más adelante, la Selva d'Ansils. Ambas se cubren de un verde fresco y vivo en los meses estivales y cuando llega el equinoccio de otoño los colores ocres, rojos y tejas nos avisan que las cosas empiezan a cambiar y que el invierno y el frío no tardarán mucho en presentarse. El espectáculo en otoño en esta parte del Valle es para quedarse sin aliento. La contemplación en silencio, en plena armonía con el paisaje, es lo que el viajero debería hacer, si además ėsta va acompañada de una débil lluvia con nieblas que cubren media montaña, la cosa mejora en proporciones considerables. Dejamos Eriste y su lago y nos dirigimos hacia la capital del Valle, (con el permiso de Castejón de Sos), Benasque. Algunos prados en los márgenes del Ésera, la urbanización de Linsoles a nuestra derecha y, un poco más allá, aparecen algunos tejados acabados en punta del pueblo medieval d'Ansils (en realidad es de época moderna, de los siglos, XVII, XVIII y XIX). Luego nos dirigiremos a él desde Benasque.
La entrada a Benasque no me gusta, no es agradable a la vista, no sólo de mis ojos, de mi percepción, sino de la de cualquiera. Grúas,  contenedores, construcciones a medias, sin acabar, despropósitos urbanísticos, un polideportivo fuera del pueblo y que hace falta una llave para entrar, (???). Un lugar único como es Benasque, un pueblo (este sí) de origen medieval, capital del turismo de nieve y también de verano; con miles de visitantes al año; con un paisaje realmente espectacular donde las montañas ejercen de dioses protectores; con el río Ésera que atraviesa el mismo pueblo y un puente de aires medievales pero que es moderno y que todavía sigue en pie; no, no puede permitirse esa entrada y esa degradación urbana y paisajística.  
A Benasque se entra a través de un puente moderno que cruza el río, y enseguida nos adentramos en el pueblo. Lo mejor es dejar el  coche y entrar por la avenida de los Tilos andando. Perderse por las callejuelas, mirar, observar. 
Por supuesto, encontramos hoteles, tiendas, restaurantes, apartamentos y demás, claro,  evidentemente. Difícil o casi imposible seria la vida hoy en dia en este rincón pirenaico, sin el turismo. Pero Benasque mantiene su peculiaridad de pueblo montañés, no la ha perdido del todo. Aún podemos contemplar algunas edificaciones medievales y sobre todo de época moderna, que se conservan relativamente bien y todo ello combinado con el ambiente montañés. Grupos, parejas, familias, todo el amplio espectro humano que le atrae la montaña, acaba por aquí, en su iconografía se ve muy a las claras. Buen ambiente.
Benasque cuenta con algo más de 2.000 habitantes si añadimos las poblaciones de Cerler y Ansils. Pero el turismo hace que esta población se multiplique varias veces en épocas de Navidad, Pascua y verano. En invierno el paisaje se tiñe de blanco y las pistas de esquí  dan de comer al Valle. Copo de nieve que cae, euro que entra en Benasque.
Desde Benasque y en tan sólo media hora andando y por un bonito y tranquilo paseo, se puede llegar a Ansils. Pueblo que nació debido al auge de la economía ganadera del Valle y fue aquí donde los ganaderos acomodados se construyeron sus casas-palacio algo retiradas del pueblo de Benasque. Interesante  y bien conservado su patrimonio arquitectónico. Entrando en el pueblo y siguiendo una ruta  marcada, podemos subir a Cerler, el pueblo más alto del Pirineo oscense con sus 1.540 msnm. Cerler tiene dos partes  bien diferenciadas, la vieja y la nueva. Y, aunque la vieja ha perdido parte del sabor de antaño, aún se puede inferir el verdadero encanto de pueblo montañés y ganadero que fue. La parte antigua es pequeña, claro, sus calles casi no dejan pasar la luz, sus casas (con algunas remodelaciones modernas) son de otros tiempos que ya no volverán.  La mampostería domina el entramado de muros y paredes. Su iglesia románica con su campanario, nos sigue recordando que a veces los relojes no nos hacen mucha falta y, sobre todo, las vistas y paisajes que se abren desde cualquier rincon y de sus miradores no tienen parangón. La Sierra Negra protege a Cerler de los vientos norteños y también le abasteció en su momento de pirita con una mina que fue explotada hasta no hace mucho tiempo. Los bosques que rodean Cerler son seteros y los prados que lo envuelven dieron y dan de comer a importantes rebaños bovinos. La estación de esquí hizo que se construyera la parte  nueva,  como apuntábamos antes. Hoteles y apartamentos son los que dominan el pueblo cuando  atravavesamos el pino negral que nos da la bienvenida a la entrada. Alguna construcción no creo que pasaría ninguna inspección que hubiera sobre impacto visual sobre el medio. 
Si seguimos la carretera y subimos y subimos, llegaremos a la zona del Ampríu. Ampliación de la estación de esquí de Cerler. Verdadero paraíso para el esquiador y el amante de la montaña y la naturaleza. Desde aquí salen innumerables rutas para todos los gustos:  Exigentes, paseos, media montaña... Aire puro y desconexion.
Seguiremos contando las peculiaridades de este rincón pirenaico.

domingo, 25 de junio de 2017

POSIBLE CAMBIO DE TIEMPO

Según los modelos  meteorologicos y las previsiones a corto-medio plazo, todo apunta a un cambio de tiempo en los próximos días. La circulación de sur a norte que ha estado dominando en las dos últimas semanas, combinada con la invasión de aire sahariano en las capas medias y altas de la atmósfera, han hecho posible la primera ola de calor en la Península Ibérica e incluso tambien en una buena parte de la Europa occidental, bastante menos acostumbrados  a estos aires africanos. Pues bien, como apuntábamos al principio la circulación atmosférica puede cambiar. 
Si se observa en la imagen (mirar enlace desde mañana hasta final de la semana que viene) la posición que adoptará el anticiclón de las Azores (con eje principal norte-sur) frente a las costas de Europa y, por otra parte, la borrasca dinamica europea situada sobre el Mar del Norte, harán que las masas de aire que lleguen a la Península Ibérica sean de dirección noroeste, aire Polar Maritimo. Estas masas de aire vendrán cargadas de humedad y afectarán de mayor o menor grado a toda la fachada cantábrica y Pirineos. Si esto se produce, el desplome de las temperaturas será más que importante en toda esa zona y además las precipitaciones tambien pueden ser considerables. AEMET está dando temperaturas maximas para Benasque a partir del viernes 30 de 15°C y unas minimas en torno a 3-4 °C, frío, y una cota de nieve tambien a partir del jueves o viernes de 2.500 m. ¿El resto de la Península Ibérica? Pues como siempre ocurre en estos episodios las consecuencias de estos cambios de tiempo no serán tan profundas como en el norte, a excepción, quizás,  de la Meseta norte. Esperamos que al menos algo si que refresque el ambiente. Lo iremos viendo.
Por cierto y para hacer un recordatorio, la temperatura récord más baja tomada en una población de España fue en diciembre de 1963, la noche del 16 al 17 de diciembre. En Calamocha  (Fuentes Claras) -30°C. ¡No había llegado el invierno! Y, por otra parte, en el otro extremo, la temperatura tomada en Sevilla en 1873 el 11 de julio dio 49,8 °C, también récord y lejos quedan los 47,2 °C de Murcia en julio de 1994.
Vamos a ver cómo viene el verano.
Yo estoy convencido de que calor va a hacer, seguro y que tendremos también algunas tormentas fuertes, pues seguro.

https://www.tiempo.com/mapas-meteorologicos/prsprc-europ.html

martes, 20 de junio de 2017

Y ADEMÁS, VOCACIÓN

Sí, como te  iba diciendo, debes estudiar mucho o como decían en mi pueblo (y siguen diciendo) "muchismo", que es más que mucho. Pero no sólo radica ahí la dificultad de ser profesor, que ya es, sino que has de saber que se debe tener vocación. ¿Cómo? ¿A qué te refieres? Si hombre, debes tener pasión por la docencia, te debe gustar, disfrutar de lo que haces. No deberías intentar ser profesor si no tienes vocación  para ello; no debes ser profesor si no te sientes realizado con lo que haces, enseñar. Ser profesor no consiste tan sólo en tener conocimientos y transmitirlos. Los conocimientos son importantes, mucho, pero no lo es todo. Mira, si vas a entrar en un aula donde hay 30 chavales de 1° de ESO y tienes que dar una clase de tu especialidad, ¿qué vas a hacer? ¿un dictado con los contenidos de ese día? Pues no, seguramente no deberías hacer eso. ¿Cómo lo haces entonces? Pues, si tienes eso que llamamos vocación,  habrás pensado cómo atraer o enganchar con alguna idea a los alumnos para que le vean o le den algún sentido e importancia a ese tema de hoy. Si te sale bien y observas que los chavales están con los ojos abiertos como los de los  búhos noctámbulos y no te pierden mirada y te siguen y te preguntan y además dicen que lo van entendiendo, ¡madre mía, eso es todo un éxito! Si además resulta que toca el cambio de hora y no te has enterado que se acababa la clase  y te quedas a medias de terminar de explicar una idea, pues entonces es que la cosa va bien, muy bien. Saldrás de ese aula con un sentimiento difícil de describir, pero suele ser de plenitud, de gozo, de alegría interior. Si por el contrario, entras al aula y casi antes de empezar ya estás mirando el reloj, y dices a los alumnos que se pongan  a leer el punto 2 del tema 4, que subrayen las ideas más importantes y que luego hagan las actividades de la 1 a la 5, y de vez en cuando, vas mirando el reloj a ver si va pasando la hora,  pues... no sé, no sé. Si en esa metodología van a consistir tus clases, creo que a lo mejor, no tienes vocación, o se te ha perdido por el camino, o nunca la tuviste. Además hay un añadido en todo esto. Los profesores que no tienen vocación suelen ser aquellos que en los institutos se les nota enseguida, tanto en las clases (los alumnos lo ven bien pronto) cómo con sus compañeros. ¿Y eso cómo se puede saber? Pues muy fácil, el profesor sin vocación viene con mala cara al instituto, suele entrar tarde, suele arañar algunos minutos más de los necesarios entre clase y clase, suele hacer comentarios despectivos sobre sus alumnos, suele decir el lunes que ya queda menos para el viernes, suele faltar a clase más de la cuenta, suele quejarse de todo o casi de todo. Ah,  se me olvidaba, suele comentar también que estamos mal pagados. Bueno, ¿pero estáis mal pagados los profesores? A mi me parece que no, ¿verdad? ¡Tenéis un sueldazo!  Seguro que cobráis dos mil  euros o más,  seguro. Por ahí están las cifras, aunque depende de la antigüedad que lleves en el cuerpo. Para tu información debo decirte que yo, en concreto yo, no me siento  mal pagado, aunque eso es una opinión muy subjetiva. Otros compañeros no piensan así,  y seguro que tiene razón.  Lo que sí te puedo decir es que tenemos el sueldo congelado desde hace décadas, en realidad está más que congelado. Yo siempre digo que está en plena glaciación, sí, sí, como las que hubo en el Pleistoceno. Cuando nos suben el sueldo suele ser un 1% o por ahí. Y cuando nos lo subieron un poco más fue a plazos, así que cuando acabaron de pagar ese  aumento,  después de dos años aproximadamente, la pérdida de poder adquisitivo fue tal, que de nuevo estábamos casi igual que antes de ese aumento.
Pues si, así estamos. Lo que si te puedo decir, y ya para ir acabando, que lo que más veo en la mayoria de mis compañeros (y amigos) es una pasión racional por la enseñanza,; es una dedicación que va mucho más allá de esas treinta y siete horas y media a la semana; es un entusiasmo por enseñar; es una preocupación por averiguar qué le pasa a ese chaval que no presta atención en clase; es una alegría inmensa cuando los resultados acompañan a tus alumnos. En fin que nuestro trabajo forma parte de nuestra vida, del día a día,  y por ello, como te decía antes, hemos de tener vocación.  Ahí está el éxito.

A mis compañeros. Maestros, profesores y a todo aquél que se dedica a la enseñanza.